Las jugadas intermedias - David Vivancos



Cortesía de mi amigo David Garrido, llegó por sorpresa este libro de temática ajedrecista, pasión compartida en otra época, y que el tuvo la inteligencia de dejar a tiempo.
Se trata de una buena cantidad de relatos breves y microrrelatos donde destaca la sorpresa, como el patito de la feliz portada, la mayoría de ellos intrahistorias del juego, la competición y los clubs de ajedrez, por lo que sólo el lector que conozca ese mundo tendrá el plus necesario para disfrutar en la lectura de este libro, como en los relatos Los Sordomudos, Zdzislaw Balka Busca Analista, La Mano Inocente, o Diluvio de Ideas, Lección Magistral, o el muy divertido microrrelato El Mamotreto:

Creo haber dado con la solución para aquellas personas que son incapaces de recordar que, para jugar al ajedrez, el cuadro blanco siempre ha de disponerse a la derecha de los contendientes. Y ésta no es otra que el tablero de nueve casillas. En los de nueve por nueve (en lugar de los tradicionales de ocho por ocho), el número impar de cuadros aseguraría que las casillas blancas coparan las cuatro esquinas sin perder ni alterar la esencia escaqueada del tablero por todos conocido.
A mi modo de ver, sólo presentarían un inconveniente, que tendría lógicamente que estudiarse: ¿qué nueva pieza habría de incorporarse al juego para ocupar la columna adicional? Se me ocurre, a bote pronto, varias e imaginativas alternativas que expongo, a continuación, por si alguien quisiera tenerlas en consideración: el armatoste, por ejemplo, que movería tres casillas hacía adelante y una a la derecha, el mamotreto (este nombre es tan solo provisional, considerándose el cachivache como una opción viable al mismo), cuyo movimiento sería parecido al del juego de las damas, saltando por encima de las piezas propias; o el chirimbolo, que se desplazaría en diagonal de tres en tres escaques y que únicamente capturaría hacia atrás. Cualquiera de estas piezas, aquí dejo la idea, ocuparía la columna central, la columna central, entre el rey y la dama. Éstas son sólo, insisto, propuestas que habrían de someterse a estudio por parte de una comisión establecida y avalada por la federación internacional porque, como ya dije más arriba, yo el problema que he resuelto es el del tablero. Lo otro lo dejo en mano de los expertos y de los profesionales del ajedrez. Faltaría más.

Pero en mi opinión los mejores momentos del libro están en unos pocos relatos que sólo tocan tangencialmente el juego en sí, como en El Botánico Aficionado, Paridad o en el muy destacable El Método Infalible, que creo gustaría bastante a Monterroso.. 


El Club Dante - Matthew Pearl



Matthew Pearl básicamente es un tipo muy listo, ya que se ha inventado un tipo de novelas llamadas de ficción literaria, donde se mezclan historia, intriga, hasta aquí todo normal, y sobre todo, libros, una fuerte dosis de metaliteratura que atrae como la miel a las moscas a los que buscamos algo más que entretenimiento en una novela, y este es su principal atractivo, comenzando por el título, en el que a modo de reclamo introduce a Dante, Poe, o Dickens, clásicos con los que todos nos sentimos en mayor o menor medida en deuda, y que no están en el circuito de literatura de consumo.
 
La trama del libro está localizada en Boston, en 1865 recién terminada la guerra de secesión americana y tras el asesinato del presidente Lincoln. Dentro de este contexto histórico tan importante en la historia americana, el autor pone el centro de atención en el históricamente microscópico pero muy literario suceso del nacimiento de la Dante Society of America , en principio un club de admiradores de la Divina Comedia, presididos por el poeta Henry Longfellow, uno de los protagonistas de no ficción de la novela, y que se embarcaron en la tarea de realizar la primera traducción íntegra de la obra de Dante realizada en el país:

Biblioteca de Babel 3 - Gustav Meyrink - El cardenal Napellus

El tercer libro de la colección está dedicado a Gustav Meyrink, autor/moldeador de la leyenda de El Golem. Escritor que vivió entre los siglos XIX y XX, según Wikipedia hijo no reconocido de un noble austriaco con una artista judía, pasa su vida en Praga y a los 24 años hay un hecho que cambia su vida, nunca mejor dicho porque estaba a punto de suicidarse, y justo en el momento en el que iba a dispararse en la cabeza, alguien dejó bajo su puerta un folleto, La vida postrera, Meyrink entendió esto como una señal debida a fenómenos ocultos y le llevó a dedicar su vida al esoterismo, ocultismo y parapsicología. Según Borges ésta visión mágica del mundo es la principal seña de identidad de sus relatos, diametralmente opuesta, casi antagónica, a la temática científica de Wells, más de moda en la época:

"Pescadores entusiastas como ustedes –dijo–, conocen esa excitante sensación que se da cuando el sedal se tensa repentinamente y –a una profundidad de doscientas brazas–, sentimos que ha mordido el anzuelo un enorme pez y que, en un instante, un monstruo verdinoso va a salir a la superficie y azotará el agua hasta cubrirla de espuma. “Multipliquen esa sensación por mil, y tal vez comprendan entonces lo que yo sentí cuando ese trozo de metal me anunció al fin: he tocado fondo. Fue como si mi mano hubiese llamado a una puerta. Es el final de un trabajo que duró decenios –añadió en voz baja para sí mismo–, y la angustia hacía vibrar su voz, como preguntándose ahora: pero, ¿Qué haré mañana? –Ahí es nada para la ciencia que una sonda haya tocado el punto más profundo de la corteza terrestre –dijo el botánico Eshcuid.
–¡Para la ciencia, para la ciencia!” –repetía Radspieller, como ausente, mientras nos contemplaba con aire interrogativo. “¡Qué me importa a mí la ciencia!” –dijo finalmente.
"

Relatos del Piloto Prix - Stanislaw Lem

Lo primero que tengo que decir es que este es uno de mis escritores favoritos, por su ingenio y sentido del humor, por su ciencia ficción tan poco glamurosa, nada de naves espaciales perfectas y armoniosas, sino llenas de fugas y remiendos, nada de seres superavanzados con una comprensión elevada del cosmos y la tecnología, al contrario más bien gente de andar por casa, con perfil de manitas del bricolaje.
El cuándo es el futuro, siglos xxi y xxii, existen bases en la luna y Marte, se patrulla rutinariamente por el sistema solar y comienza la exploración de otros sistemas. El protagonista es el piloto estelar Pirx en sus viajes y misiones por la galaxia, un personaje corriente bastante alejado del típico héroe, que suele salvar el pellejo gracias a un gran instinto de supervivencia y algo de suerte. 

"Los vuelos de patrulla se comparaban con esperar turno en la sala de espera de un dentista, con la única diferencia de que en este caso el dentista nunca aparecía: estrellas inmóviles, una Tierra que, o no se veía, o, si se tenía la extraordinaria suerte de verla, parecía la diminuta luna de una uña amoratada.. Es, en situaciones como ésta cuando un rompecabezas chino o un pasatiempo se vuelven completamente imprescindibles. Solo muy de cuando en cuando llegaba del interior del sector la señal de emergencia de una nave en apuros, pero eso era una casualidad que no se daba más que una o dos veces al año. Cuando un hombre está rodeado de un trillón y medio de kilómetros cúbicos de espacio, sin siquiera una pizca de ceniza de cigarrillo por compañía, el deseo de que ocurra algo, lo que sea, incluso una horrible catástrofe, llega a convertirse en una verdadera obsesión.

Este libro es la primera de las dos en las que se dividió la historia original, el segundo no tiene pérdida, Más relatos del piloto Pirx. Sin embargo aunque se trata de una lectura recomendable, para mi estos libros y Pirx quedan muy lejos del nivel de sus Diarios de las estrellas y su protagonista Ion Tychy, obra maestra de Lem y de la literatura, mientras que los de Pirx recuerdan más al estilo de Asimov, y son más corrientes en su planteamiento - trama - solución con sorpresa, y también están más atentos al rigor científico y cuestiones técnicas que por  las universales que busca en sus principales libros como Solaris, Retorno de las Estrellas, Ciberiada, etc

Relatos - Samuel Beckett





En este libro se recoge al completo la producción breve del Nobel, apenas más de cién páginas, con escritos desde 1945 hasta 1980 poco antes de su muerte. Creo que son algo anecdótico dentro de su obra, pero muy ejemplares de su interés estético y estilístico, una de las características más importantes del autor.

Los primeros relatos son un monólogo en primera persona en los que el protagonista está totalmente ajeno a la realidad, que descubrimos o intuimos a través de su propia narración. Esta técnica es exactamente la que usó Mark Haddon en su betseller El extraño incidente del perro a medianoche, en la que el protagonista sufre síndrome de Asperger, con grandes dificultades en la interacción social y comunicación, por lo que su percepción de la realidad no coincide exactamente con los hechos.
En este caso los síntomas son los mismos, solo que los personajes, aparecen en el entorno social al igual que en medio de una jauría de lobos, enfrentados a la extraña libertad que poseen .

"Hacía buen tiempo. Caminaba por la calle, manteniéndome lo más cerca posible de la acera. La acera más ancha nunca es lo bastante ancha para mí, cuando me pongo en movimiento, y me horroriza importunar a desconocidos. Un guardia me detuvo y me dijo, la calzada para los vehículos, la acera para los peatones. Parecía una cita del antiguo testamento. Subí pues a la acera, casi excusándome, y allí me mantuve, por lo menos durante veinte pasos, hasta el momento en que tuve que tirarme al suelo, para no aplastar a un niño. Le hubiera aplastado con gusto, aborrezco a los niños, además le hubiera hecho un favor, pero temía las represalias. Se debería disponer, en la calles concurridas, de una seria de pistas reservadas a esos sucios pequeños seres, para toda su sucia pequeña felicidad. Caí pues y mi caída arrastró la de una señora anciana que debía pesar unos noventa kilos. Sus alaridos no tardaron en provocar un tumulto. Confiaba en que se había roto el fémur, las señoras viejas se rompen fácilmente el fémur, pero no lo bastante, no lo bastante."

Bukowski seguramente lloró al leer esto..

El galáctico, pirático y alienígena viaje de mi padre - Neil Gaiman


-¿Papá, que mide un reloj?
-El tiempo, hijo
-No papá,  mide lo mismo que este libro, mira, si lo estiro es exactamente igual de largo.
- ..
(El tiempo parece solo adquiere medida Cuando has acumulado bastante)

Esta conversación es lo primero que me comentó mi hijo sobre el libro de Gaiman, en el que la medida del tiempo no tiene cabida, porque hay que ver la cantidad de cosas que pueden pasar al ir a comprar una botella de leche. Esa mañana se había acabado la leche para el desayuno, y el padre bajó a comprar, este es como todo el mundo sabe la hora punta de abducciones espaciales, realizadas por extraterrestres que facilmente suelen confundir a los humanos que llevan una botella de leche con el lider de la tierra.



Por suerte las naves espaciales disponen de salida de emergencia convenientemente señalizada. En esta caida y las sucesivas es importante no soltar en ningún momento la botella de leche, verdadera protagonista de la historia, en la que también cabe un pequeño barco pirata, con piratas incluidos, aficionados a la alimentación de los tiburones.

Némesis - Philip Roth


Philip Roth es uno de los grandes escritores americanos, posiblemente el mas destacado del último cuarto de siglo y sin duda el que mayor reconocimiento ha alcanzado en vida, en forma de varias medallas del congreso de su pais, premios como el pulitzer, y ser el primero en ver recopilada su obra por la biblioteca estatal no a título póstumo, sin duda por libros como Pastoral Americana, La Mancha Humana o La Conjura contra América. Estos reconocimientos, con los que sin duda está relacionado su talento, para mi sobre todo corresponden a su enorme oficio, del tipo de García-Marquez o Cela, autores que uno se imagina constantemente trabajando, y en los que es dificil separar su vida de su obra, para ellos cobran mucho sentido las palabras de Milan Kundera: "El novelista destruye la casa de su vida y usa sus piedras para construir la casa de sus novelas", estamos hablando de un trabajo del que es dificil desconectar.

Esta historia Semi-autobiográfica, del que el autor ha dicho que sería su último libro, relata la epidemia de polio que asoló en 1941 EEUU, centrada en su ciudad natal Newark. En plena segunda guerra mundial Roth nos cuenta una guerra menos conocida que la de aquella playa de Normadía,  sin mapas ni estrategia,  y contra un enemigo casi invisible pero igualmente despiadado:
"El impacto de las cifras era, naturalmente, descorazonador, aterrador y fatigoso, pues no se trataba de los números impersonales que uno estaba acostumbrado a oir por la radio o leer en un periódico. Aquéllos eran los números aterradores que reflejaban el progreso de la horrible enfermedad y que, en los dieciseis barrios de Newark, se correspondían, en impacto, con las cifras de los muertos, heridos y desaparecidos en la guerra de verdad. Porque aquella era tambien una guerra de verdad, una guerra de matanza, ruina, desolación y perdición, una guerra contra los niños de Newark"


Biblioteca de Babel 2 - Jorge Luis Borges - 25 Agosto 1983 y otros cuentos

El segundo volumen de la colección está dedicado a Jorge L Borges, el responsable de la misma. Está dividido en dos partes, una primera en la que se incluyen cuatro de sus últimos relatos, que giran alrededor de la caducidad de la vida y alternativas al problema, inmortalidad, resurrección, etc.. Los relatos son:
Veinticinco Agosto 1983:
Creo que no hay otro relato en el que el propio Borges sea el protagonista, por partida doble además, ya que el autor en otro de sus temas recurrentes, el de el doble, se  sueña a si mismo en la fecha de su muerte, la del título del relato.
La rosa de Paracelso:
Otro personaje histórico, al que el autor concede mayores logros que la piedra filosofal que aquel tan infructuosamente buscó.
Los tigres azules:
Aparece aquí un objeto inmortal como el del Alpeh, que escapa a la lógica del mundo pero al que el protagonista renunciará.
Utopía de un hombre que está cansado:
Otra vez se imagina a si mismo, mucho tiempo      en el futuro, en una partícular visión de lo que será el mundo.
 La segunda parte es una siempre interesante entrevista al autor, en la que da pistas acerca de su simbologia mas recurrente, léase laberintos, espejos, y tigres marca de la casa, habla tambien sus referencias literarias y no está exenta de sentido del humor.
También incluye una completa bibliografia del autor, siempre interesante ya que sigue sin existir por deseo expreso una compilación integra de la misma.

Biblioteca de Babel 1 - Jack London - Las muertes concéntricas



Este es el primer número de la mítica colección de literatura fantástica editada impecablemente en los 80s por Siruela, descatalogada e inalcanzable actualmente, y cuya selección de autores y textos fue realizada nada menos que por Jorge Luis Borges, el gran regenerador del relato fantástico, que escogió a sus autores favoritos, reconocibles y referenciados en muchos de sus libros, lo que hace de la colección una guía única de los referentes de Borges, autor también de los prólogos, que son a su vez pieza fundamental de la mítica de esta colección, recopilándose todos ellos en un libro propio.
El primer libro es el de Jack London, escritor vital, que tomó el pulso a su época de descubrimientos y aventuras, buscador de oro en Alaska, vagabundo, marino, cazador, estos son los primeros de los relatos escogidos por Borges, ambientados en la naturaleza salvaje, Alaska, Kamchatka, o los atolones de los mares del sur, un canto al hombre lejos de la protección de las ciudades, desplazado del centro de la creación, luchando por su vida, como un animal más, en la naturaleza, influencias de Whitman y sobre todo Kipling. Se echan en falta alguno de sus más célebres relatos como sin duda es "Encender una hoguera" de su época más reconocible, la que estuvo de buscador de oro en Alaska, época que en el libro está representada por "La ley de la vida", relato de la tradición de una tribu nómada de abandonar a los ancianos que no pueden seguir al grupo:
"¿Que era eso? Oh, los hombres atando los trineos y poniendo tensas las correas. Él, que ya no oiría más, escuchó...Trineo tras trineo, agitaban la nieve y se alejaban lentamente, hacia el silencio. No estaban más. Se habían ido de su vida y el enfrentaba solo su última hora amarga. No; una mano se posó von suavidad en su cabeza. Su hijo era bueno al hacer esto.
...
Inclinó la cabeza en señal de satisfacción hasta que el último sonido de la nieve quejumbrosa se hubo apagado, y supo que ya no podía llamar a su hijo. Luego su mano se arrastró, presurosa, hacia la leña: era lo único que se interponía entre él y la eternidad que se abría ante él. Finalmente, la medida de su vida era un manojo de leños."
El cuarto relato del libro refleja uno de las signos inconfundibles de la época, la lucha de clases, en la que el escritor participó activamente, e imagino en sus relatos sociedades secretas, y utopías anarco - socialistas, y aunque resulten de una sorprendente actualidad, en mi opinión están muy por debajo de los anteriores, pero eran claramente muy del gusto de Borges al igual que aquellos otros de Chesterton de similar temática.
El último relato La sombra y el destello, es el único de ciencia-ficción, aborda uno de sus temas clásicos, la invisibilidad, desde el enfrentamiento entre dos rivales, que compiten desesperadamente y encuentran dos soluciones opuestas al problema, la perfecta opacidad y la transparencia mas pura, sombra y luz creadas por el intelecto y destruidas por la condición humana, aquella que tan bien conoció y a la que tan bien canta Jack London en sus mejores relatos.

La oveja negra - Monterroso

 
 
 
 
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

 
 Augusto Monterroso

Relatos de lo inesperado - Roald Dahl



Relatos cortos que resultarán muy familiares, gracias a la serie que echaban por la tele allá por los ochenta y que tanto nos perturbaba a los niños de la época. En ellos se plantean al estilo clásico una situación, un desarrollo y un desenlace de una limpieza narrativa ejemplar, con un gran ingenio y un muy negro sentido del humor. La clave está en la mayoría de ellos en el desenlace, normalmente un giro sorprendente que acaba destrozando algún plan no tan infalible. Algunos de ellos son muy reconocibles y famosos:

- Gastrónomos: Durante una cena anual la procedencia de un vino da lugar a una singular apuesta, en la que no hay ganador posible.
- Cordero Asado: Una esposa embarazada prepara la cena para su marido, que acaba de decirle que la abandona.
- Hombre del Sur: Podría usted encender con éxito diez veces consecutivas su infalible mechero, ¿ah si?, ¿apostamos algo?
- Mi querida Esposa: Una familia de la nobleza y sus métodos para salir de su increíblemente aburrida vida.
- Apuestas: Un barco viaja hacia América entre un fuerte oleaje, aunque para alguno de sus pasajeros este es un buen tiempo.
- Galloping Foxley: Antiguos compañeros de clase coinciden en un tren.
- Tatuaje: Una obra de arte de un pintor muy reconocido siempre debe estar en las mejores galerías.
- Lady Turton: En una mansión de campo, entre los estéticos jardines, un incidente casual es aprovechado para dejar las cosas en su sitio.
- Nunc Dimittis: Un lord es engañado y planea una venganza bastante artística.
- La patrona: Un alojamiento con desayuno bastante económico, aunque el té tiene una sabor algo amargo.
- William y Mary: Un matrimonio de toda la vida donde la muerte de él hace cambiar ligeramente la relación entre ambos.
- La subida al cielo: ¡Cariño, no te espero que tengo prisa!
- Placer de clérigo: Un anticuario encuentra la pieza de su vida, el único problema va a ser el transporte.
- La señora Bixby y el abrigo del coronel: Un buen abrigo de piel es sin duda un regalo perfecto para la mujer que un hombre ama.
- Jalea Real: ¿Acaso no conoce usted aún las increíbles propiedades de la Jalea Real?
- Edward el conquistador: La sensibilidad de los animales por la música es de todos conocida, la poca sensibilidad de muchas personas por los animales también lo es.



El final de muchos de ellos no es explícito, si no que lo deja a medias y deja al lector imaginar el trágico o triste final que va a continuación del punto y final del relato, como en el relato Nunc Dimittis, donde el protagonista después de humillar públicamente de una forma horrible a su novia, recibe una carta de ésta perdonándole por su ofensa:
"Me perdonaba por completo, escribía, por todo lo que le había hecho. Me amaba igual que antes y siempre me amaría hasta la muerte.
¡Que estúpido me he sentido al leer esto! Se ha acrecentado mi vergüenza y todavía más al comprobar que junto a la carta me había mandado un pequeño regalo en prueba de su afecto, una lata de mi bocado favorito: caviar fresco.
Así, aunque no tenía ningún apetito esta noche, debo confesar que a la hora de cenar he tomado varias cucharadas de esta pasta, en un esfuerzo por consolarme a mi mismo en mi desgracia. Es muy posible que haya comido demasiado porque no me he sentido muy bien en las últimas horas. Quizá debería tomar algo de bicarbonato y soda. Luego, cuando me encuentre mejor terminaré de escribir.."

En la mayoría de los relatos las peores virtudes, las que acaban desencadenando la desgracia, van asociadas a una mujer, la poseedora de la avaricia, perversidad, manipulación, venganza, o simple estupidez que hace de hilo conductor de cada uno de los relatos, una misoginia tan divertida y evidente que me hace dudar de que Roal Dahl no sea el autor de la historia de Adán y Eva. Del relato La señora Bixby y el abrigo del coronel:
"América es la tierra de la oportunidad para las mujeres, quienes, poseedoras ya del ochenta y cinco por ciento de la riqueza del país, en breve se habrán hecho con su totalidad. El divorcio se ha convertido en una operación lucrativa, de sencillo arreglo y fácil olvido, que las hembras ambiciosas pueden repetir cuantas veces gusten negociando beneficios que alcanzan cifras astronómicas." Ahí queda eso..

Personalmente me resulta muy curioso que un escritor maestro en este género del relato corto, y con una mente con cierta tendencia a lo perverso y macabro sea principalmente conocido por sus libros infantiles, como James y el Melocotón gigante, Matilda, o Charlie y la fábrica de chocolate, que leeré a mis hijos, no sin ciertas sospechas y con las debidas precauciones..

Baila, baila, baila - Haruki Murakami



 
Otra historia de mí japonés favorito, con su protagonista habitual, hombre que vive solo, amante de la música, el whisky, la comida y los gatos, elementos comunes en todas sus novelas, casi un alter ego del autor. Tras un muy buen inició donde la muerte de un ser muy querido (su gato Sardina) hace de catalizador para el inicio de la historia, pasa a apuntar directamente a otro de los protagonistas, un lugar mágico, un hotel,  con personalidad propia, una mezcla entre el Edificio Dakota y el hotel del Resplandor, y al igual que éstos, con sus propios fantasmas:
"Las puertas de abrieron silenciosamente, como siempre. Absorto en mis pensamientos, salí del ascensor. Con las manos metidas en los bolsillos, que quedé pensando en medio de la oscuridad.
¿Oscuridad?
Entonces caí en la cuenta de que todo estaba a oscuras. No se veía el menor atisbo de luz. Al cerrarse las puertas del ascensor a mi espalda, una oscuridad negra como el carbón descendió sobre todo. Ni siquiera me veía las manos. El hilo musical había dejado de sonar. El aire era gélido y apestaba a moho.
Me quedé petrificado en medio de las tinieblas."

Y eso que la pinta es de hotel de tercera sin nada destacable, pero como ya he dicho se trata de algo más que una construcción, un espacio común en la mente de los personajes principales de la novela,  al que se ven atraídos de una forma irracional:
"-Es cierto, al final he vuelto. No fui capaz de olvidar este sitio. Cada vez que empezaba a olvidar, algo me lo recordaba. Tal vez éste sea un lugar especial para mí. Me guste o no, siento que formo parte de él. Ignoro que puede significar eso, pero lo percibo con toda claridad. Sobre todo cuando soñaba. Aquí alguien lloraba por mí y me buscaba. Por eso decidí acudir. Dime, ¿Dónde diablos estamos?"

La soledad innata del protagonista y su cariño hacia los más diversos objetos inanimados no es más que una clara manifestación antisocial, y también una excusa perfecta para que Murakami despliegue su sentido del humor:
"- Parece un buen coche, ¿no? - me preguntó-. ¿De qué marca es?
- Subaru -le contesté-. Un viejo modelo de segunda mano.
- Pues no sé, pero hace que una se sienta a gusto en él.
- Creo que es porque yo le tengo mucho aprecio a este coche.
- No te entiendo - dijo ella.
- El coche y yo nos compenetramos. Es decir, yo entro en el coche y, como lo aprecio, le transmito buenas vibraciones. De ahí nace esta atmosfera. Yo me siento bien, y también el coche se siente a gusto.
- ¿Es lo mismo que cuando dos personas se quieren?
- No, es diferente. Los sentimientos entre las personas son distintos. Cambian continuamente. Si amas a alguien, el amor va cambiando. Se cuestiona, se agita, se desorienta, se hincha, desaparece, se niega, hiere. En muchos casos uno no puede dominarlos. El sentimiento hacia el Subaru es diferente.
- ¿No te entendías bien con tu mujer? -preguntó.
- Eso es, me parece que no nos entendíamos bien.
- No salió tan bien como con el Subaru, ¿no?"

Pues si, el inanimado pero amado Subaru puede considerarse un protagonista más de la historia,  como también lo es otro de los imprescindibles para el autor:
"Me metí en la cama y, como no conseguía conciliar el sueño, me pasé casi un cuarto de hora observando el teléfono de la mesilla de noche. A lo mejor volvía a llamar Yuki. O, si no, otra persona. En situaciones como ésa, el teléfono me parece una bomba de relojería abandonada. No sé en qué momento va a empezar a sonar. Pero eso ya era cuestión de probabilidades. El caso es que, cuanto más miraba al teléfono, más pensaba que tenía una forma muy peculiar. Normalmente uno no se fija en el teléfono, pero si lo hace, percibe en su geometría un extraño apremio. Da la sensación de que el teléfono se muere de ganas de contarte algo y de que, al mismo tiempo, aborrece estar sujeto a esa forma de teléfono. Parece un concepto puro al que le ha sido otorgado un cuerpo torpe. Así es el teléfono." Toda una declaración de amor..

Después de las presentaciones de edificios, coches, teléfonos y algún figurante más, la floja historia va dando bandazos como el protagonista de aquí para allá sin mucho sentido, pasando de un escenario a otro a medida que se van agotando las situaciones, fallando al intentar establecer el hilo conductor entre todas, y finalmente al resolver la trama.

En fin, un libro para mí prescindible, aunque están presentes muchos de los elementos que depurados aparecen en su siguiente novela, la "Crónica del Pájaro que da cuerda al mundo" en mí opinión la mejor con diferencia del autor.

 

De qué hablamos cuando hablamos de amor - Raymond Carver




Varios amigos, que han dejado de serlo desde entonces, me han comentado su indiferencia hacia Carver, y es cierto que hay que cogerle como se suele decir 'el tranquillo', dado que no hace concesiones, y se trata de una forma de escribir totalmente desprovista de artificios. Es tanto así que en ocasiones da la sensación de que no está contando nada y puede causar cierta indignación al lector el llegar a la última línea y preguntarse qué es lo que ha pasado.

Todos los relatos giran alrededor de relaciones entre seres que transitan sin destino por una sociedad y una vida para ellos extraña y en continua descomposición, y es allí donde Carver encuentra sus mejores líneas:

"El barbero hizo girar la silla para que me mirase al espejo. Me puso las manos a ambos lados de la cabeza. Miramos juntos el espejo. Me seguía sujetando la cabeza. Me pasó los dedos por el pelo. Y lo hizo despacio, como si pensara en otra cosa. Me pasó los dedos por el pelo. Y lo hizo con ternura, como lo haría un amante. Dejé la ciudad poco después. Pero hoy he estado pensando en aquel lugar, en Crescent City; en cómo estaba tratando de rehacer allí mi vida con mi mujer; en cómo - en el asiento de aquella barbería, aquella mañana - decidí dejar la ciudad. Hoy he estado pensando en la calma que sentí cuando cerré los ojos y dejé que los dedos del barbero se deslizaran por mi pelo, en la dulzura de aquellos dedos en mi pelo, que empezaba ya a crecer de nuevo"


Abusando del punto de una forma intencionada, casi estilo periodístico,  una sucesión de frases cortas ininterrumpidas, que hace aún más corta la lectura de estos relatos cortos, entre los que destacan "El Baño", que en su posterior libro Catedral aparece con el título "Parece una tontería" y que mereció uno de los premios literarios más importantes de Estado Unidos, el O.Henry. El relato cuenta la historia de un niño que el día de su cumpleaños sufre un accidente y queda en coma, y del pastelero que desconoce el accidente y se queda esperando a que la tarta de cumpleaños sea recogida, este argumento parece bastante simple, al igual que el del fotógrafo que va por las casas ofreciendo sus servicios o el de una pareja cenando, no parecen demasiado interesantes, pero esto también es intencionado y marca de la casa del autor, que también tiene su particular sentido del humor:

"Escuchad - propuso Mel -.Acabemos esta puta ginebra. Todavía queda una ronda más. Luego nos iremos a cenar. A ese sitio nuevo.
- Está deprimido - observó Terri-. Mel ¿porqué no te tomas una pastilla? 
Mel sacudió la cabeza - He tomado todo lo que hay-
- A todos nos hace falta una pastilla de vez en cuando- dije.
-Hay gente que las necesita desde que nace- comentó Terri
- Creo que me apetece llamar a mis hijos - dijo Mel
Terri le avisó: - ¿Y si Marjorie contesta al teléfono? Te hará sentir peor
-No quiero hablar con Marjorie, - reconoció Mel - pero quiero hablar con mis hijos .
- No pasa un día sin que Mel diga que tiene ganas de que su ex mujer vuelva a casarse. O de que se muera - explicó Terri- Nos está arruinando. Tiene un novio que vive con ella y con los niños. Así que Mel mantiene también al novio.
Marjorie es alérgica a las abejas -contó Mel. Cuando no rezo para que vuelva a casarse, rezo para que se le eche encima un maldito enjambre de abejas y la mate a aguijonazos.
Qué vergüenza- dijo Laura
-Bzzzz -susurró Mel, convirtiendo sus dedos en abejas y haciéndolas zumbar en dirección a la garganta de Terri.
Es perversa - dijo Mel-. A veces se me ocurre ir a su casa vestido de apicultor. Llamo a la puerta y cuando abra suelto el enjambre dentro de la casa. Pero antes tendría que asegurarme de que no estuvieran los chicos, por supuesto."


De que habla Carver cuando habla de amor:

"- Cariño - le propuse a Myrna la noche en que volvió al hogar -. ¿Qué tal si nos magreamos un rato y luego preparas una cena apetitosa de verdad?

Y Myrna dijo:

- Lávate las manos."

Los bigotes




                                                                            Me miro
                                                     
                                                                   en un espejo de mano

                                                         donde están pintados unos bigotes,

                                                                y procuro que las rayas
  
                                                                me queden por encima
     
                                                                   del labio superior.


Joan Brossa

Cien años de soledad - Gabriel García Márquez





"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo"
 Sin duda una de las mejores y mas reconocibles primeras frases de la literatura universal, para mi en dura competencia con:  “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación" y "Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto", o "Pueden llamarme Ismael..".

Para muchos este es El Libro, sin duda emblema de la explosión de la literatura en español del siglo XX, de la que se encargaron escritores sudamericanos. Y de mitologia se trata, de las siete generaciones (numero no elegido al azar) de los Buendía tienen cada una su espacio en las edades del hombre, desde la primera que abraza la mitología, territorio donde los hombres se confunden con los dioses, hasta aquella de máquinas y guerras que peligrosamente se parece a la actualidad. 
 
Se trata de la historia de un apellido, Buendia y de un lugar Macondo, al estilo del origen de las civilizaciones precristianas, la que no existia en la literatura para todo un continente, y allí el hombre va desde un lugar en la selva aumentando su conocimiento de la naturaleza, su historia, del viaje de una condicion primaria casi salvaje a de la infancia y de los paises de las guerras y de todos los jesucristros y salvapatrias que los habitan.
"El mejor amigo es el que acaba de morir, solia decirse entonces, cansado de la incertidumbre del circulo vicioso de aquella guerra eterna que siempre lo encontraba en el mismo lugar, solo que cada vez mas viejo, mas acabado.. Todo normal mi coronel, y la normalidad era precisamente lo mas espantoso de aquella guerra infinita: que no pasaba nada."



La primera vez que me acerque a este libro fue en una edición de bolsillo con renglones muy juntos y un tamaño de letra muy pequeño, y tenia la sensación de que a medida que las leia las palabras y las frases iban creciendo, floreciendo incluso, como semillas en mi inconsciente, llegando a creer que el editor consciente del poder germinal del libro hizo la edicion tan poco legible de forma intencionada, eso o quizás es algo que tambien le ocurrio al propio autor, en sus propias palabras: "Quise dejar constancia poética del mundo de mi infancia, que transcurrio en una casa muy grande, muy triste, con una hermana que comía tierra y una abuela que adivinaba el porvenir, y multitud de parientes con nombres iguales que nunca hicieron mucha distinción entre la felicidad y la demencia."

En cuanto a la soledad:
"Taciturno, silencioso, insensible al nuevo soplo de vitalidad que estremecía la casa, el coronel Aureliano Buendía apenas si comprendió que el secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad. Se levantaba a las cinco despues de un sueño superficial, tomaba en la cocina su eterno tazón de café amargo, se encerraba todo el día en el taller, y a las cuatro de la tarde pasaba por el corredor arrastrando un taburete, sin fijarse siquiera en el incendio de los rosales, ni en el brillo de la hora, ni en la impavidez de Amaranta, cuya melancolía hacía un ruido de la marmita perfectamente perceptible al atardecer, y se sentaba en la puerta de la calle hasta que se lo permitían los mosquitos. Alguien se atrevió alguna vez a perturbar su soledad.
- ¿Como está coronel? - le dijo al pasar.
- Aquí - contesto él -. Esperando que pase mi entierro."

Llegará un día en el que, al igual que a los habitantes de Macondo, nos abandone la memoria, y entonces, de casualidad, nos encontremos en algún lugar de cualquier biblioteca una nota pegada que ponga LEER ESTE LIBRO.